dissabte, 7 d’abril de 2012

Los sacos de arena

Haciendo cola en un Mercadona me he acordado de una anécdota que contaba mi padre: un señor pasaba cada día en bicicleta por la frontera dos sacos de arena, y cada día los guardias le obligaban a veciar los sacos y luego los tenía que volver a llenar, así durante años. Y los guardias se reían de este pobre hombre.
Un día un guardia veterano le preguntó, ¿usted qué hace, contrabando de arena? y él contestó: no, contrabando de bicicletas.
Tal como me lo contó mi padre se lo he contado a una cajera, que me ha dicho de paso que es de madre holandesa. Le he preguntado cómo se pronuncia Cruyff. Y la cola se ha puesto nerviosa y me he ido con un carro lleno de leche, cerveza sin alcohol, sal de lavavajillas y Ajax pino para limpiar la casa. El carro de la compra pesa ahora la mitad.

(Vidàliques IV,1)

2 comentaris:

Anònim ha dit...

M'agraden aquests comentaris que, de tan banals, tenen la seva gràcia. No facis broma a la coa del Mercadona, que la gent s'impacienta.
J.B.

Margalida ha dit...

Estic d'acord, conta'ns aquestes coses fent una canya a un bar o fen coa per comprar l'entrada al cinema,.. la gent que va després de tu al Mercadona segur que va tenir pensaments malignes pel teu pare !!!!